El cabello liso, aunque a simple vista parezca uniforme, presenta variaciones que lo diferencian en textura, grosor y comportamiento. Se clasifica principalmente en tres tipos:
- Tipo 1A:
- Es el cabello liso más fino y delgado.
- Suele carecer de volumen y tiende a verse muy plano.
- Es propenso a engrasarse con facilidad.
- Es difícil de mantener peinado, ya que no retiene bien los estilos.

- Tipo 1B:
- Tiene un grosor medio y mayor volumen que el 1A.
- Es más fácil de peinar y mantener.
- Presenta un equilibrio entre la producción de grasa y la hidratación.

- Tipo 1C:
- Es el cabello liso más grueso y resistente.
- Puede presentar cierta tendencia al encrespamiento, especialmente en climas húmedos.
- Suele tener un brillo natural intenso.

Estas clasificaciones ayudan a entender las necesidades específicas de cada tipo de cabello liso, lo que permite elegir los productos y tratamientos adecuados para mantenerlo sano y con un aspecto óptimo.